El pasado 22 de marzo, un grupo formado por seis alumnos y dos profesores emprendió un emocionante viaje a Polonia dentro del programa Erasmus. Esta aventura educativa y cultural nos llevó a conocer diferentes ciudades y sumergirnos en la vida cotidiana y las tradiciones polacas.
Descubriendo Cracovia y su historia
El primer destino fue Cracovia, una ciudad con una gran riqueza histórica. Durante nuestra estancia, realizamos una visita a Auschwitz, un lugar de profundo significado histórico que nos permitió reflexionar sobre los acontecimientos ocurridos allí. Posteriormente, exploramos las impresionantes minas de sal de Wieliczka, una maravilla subterránea que nos dejó sin palabras.
Llegada a Koszalin y primeros días
El domingo por la tarde tomamos un vuelo a la ciudad de Gdansk, desde donde un taxi nos trasladó a Koszalin, nuestro destino final. Allí nos esperaban nuestras familias de acogida, quienes nos recibieron con gran hospitalidad. El lunes, tras una cálida presentación en el centro educativo, realizamos un recorrido por la localidad para familiarizarnos con el entorno y conocer mejor la cultura local.
El martes, los alumnos participaron en diversas actividades dentro del centro educativo, donde tuvieron la oportunidad de interactuar con sus compañeros polacos y compartir experiencias de aprendizaje.
Explorando Kolobrzeg y su costa
El miércoles nos trasladamos a la ciudad costera de Kolobrzeg, famosa por sus hermosas playas y su rica historia. Durante la visita, exploramos el museo del ámbar, donde aprendimos sobre la importancia de esta resina en la región y su valor histórico y artístico. También disfrutamos de un agradable paseo por el paseo marítimo, admirando las vistas del mar Báltico.
Cultura polaca y ceremonia de clausura
El jueves fue un día especial, ya que los alumnos polacos nos presentaron distintos aspectos de su cultura a través de la música y la danza tradicional. Fue una jornada llena de aprendizaje y diversión, que nos permitió apreciar mejor las costumbres del país. Para cerrar la experiencia, se llevó a cabo una emotiva ceremonia de clausura con la entrega de diplomas a los participantes.
Última parada: Gdansk y regreso a casa
El viernes visitamos la hermosa ciudad de Gdansk, con su impresionante casco histórico y su encanto único. Recorrimos sus calles adoquinadas y nos maravillamos con sus coloridas fachadas y su vibrante ambiente. Finalmente, el sábado tomamos el vuelo de regreso, llevando con nosotros recuerdos inolvidables y un gran aprendizaje cultural.
Este viaje ha sido más que una simple experiencia académica; fue una oportunidad para crecer personal y profesionalmente. Los alumnos han aprendido a apreciar la diversidad cultural, a valorar la historia y a disfrutar de la belleza natural de Polonia. Sin duda, este viaje de Erasmus a Koszalin será recordado por siempre como un momento transformador en sus vidas.





