Con este viaje se pretende que los alumnos puedan ver y contrastar cómo evoluciona la decoración de los palacios dependiendo de la época y de las dinastías que gobernaron España durante la Edad Moderna (1453-1789), y qué transmite simbólicamente esa decoración, a la hora de organizar la Corte y de mostrar poder. De esta forma, podemos observar como Felipe II (1556-1598), el rey más poderoso y rico de Europa, construye el palacio-monasterio de El Escorial, cuyas dependencias son un ejemplo de austeridad, sobriedad y ausencia de lujos y extravagancias, muy propio de la Corte castellana; sin embargo, todo cambia cuando llegan los Borbones a la corte española con Felipe V (1700-1746), quien importa el lujo, la ostentación, el boato y la pomposa, rígida y caprichosa ceremonia de la Corte de Versalles (Funcia), impuesta por Luis XIV (abuelo de Felipe V).